Rider de Deliveroo

1984

En las últimas semanas he empezado a colaborar con El Salto Diario. Hemos creado un blog de tecnología con una perspectiva social y crítica llamado 1984 en el que iremos participando diferentes autores. Ya podéis leer algunos post: Ideología del XVIII para la tecnología del XXI…

¿Big Data o Big Brother?

Pues parece que el Big Data se está convirtiendo en un nuevo hype, la nueva burbuja dirán algunos… Lo cierto es que hay ideas muy fuertes que van tomando nombres y mutando de perspectivas. Analítica, Social Intelligence, Big Data… Todas pugnan por apropiarse del todo y…

Leyendo Inmobiliaria Matta-Clarck

Hace unos días decidí volver a ponerme Taburete como nombre de usuario en Twitter. Seguramente para intentar que todo vuelva a ser como un juego y experimentar con el medio, decidí aparcar un poco eso del personal branding. Al final, reducirse a uno mismo a una marca personal, me parece…

Los que no querían oír

La manifestación del 15 de mayo se ha estado gestando desde hace mucho tiempo. Manuel Castells uno de los mejores sociólogos del mundo ya analizó la repercusión que tuvo en la campaña de Barack Obama la actividad en las redes sociales. Desde ese momento espacios como Facebook y Twitter se están mostrando como claves para entender el comportamiento del electorado.

En la pasada gala de los Goya Alex de la Iglesia lo dijo muy claro. No somos internautas, sino ciudadanos. La Ley Sinde fue el pistoletazo de salida para #nolesvotes, uno de los hashtags que derivaron en todos estos movimientos y que hemos analizado recientemente. La presencia de los Anonymus se vivió por los medios como una anécdota.

En esta campaña los políticos sabían que las redes sociales serían determinantes y, con ese objetivo, se lanzaron a crear cuentas de Facebook, Twitter y hasta listas en Spotify. Un espectáculo, en la mayor parte de los casos, lamentable que no hizo más que poner en evidencia que su interés era estrictamente puntual (buscar votos durante la campaña) y en ningún momento supone lo que las propias redes demandan, una mayor participación de la ciudadanía en las decisiones políticas.

Los medios de comunicación llevan meses hablando de movilizaciones de ninis, reduciendo el malestar y las protestas de varias generaciones a un asunto anecdótico y casi irónico. A los medios todo esto les ha cogido con el pie cambiado e intentan reaccionar tarde y mal. En las tertulias se sigue hablando de los jóvenes en tercera persona. En qué cabeza cabe que una sociedad mire a los jóvenes como “los otros”. Mientras se analizaban los movimientos en Egipto y en el Norte de África jactándonos de nuestra superioridad, se miraba hacia otro lado con los trending topic de España.

Una gran parte de la sociedad (no sólo jóvenes) no se ve representada ni en los partidos que tienen posibilidad de gobernar, ni en los propios medios de comunicación y yo me pregunto: ¿Cómo es posible que pensasen que esto no iba a suceder?