Libertad de Twitter

En un Auto de Fe celebrado entre el 7 el 8 de noviembre de 1610 en Logroño, 18 personas salvaron la vida al confesar sus culpas, pero otras seis fueron pasto de las llamas. Éstas se unían a las 80 personas ahorcadas o quemadas en la hoguera en Labourd. La historia de las brujas de Zugarramurdi nos habla de formas ancestrales de control de la ideología.

Antes de la extensión de las fuerzas de seguridad por todo el territorio, las formas de control social tendían a ser toscas, arbitrarias y ejemplarizantes. Cuanto más caóticas, más pavor siembran en la población y, cuánto más públicas y notorias, más efecto de autocontrol producen en la comunidad.

Algo de arbitrario y de desproporcionado hay en la condena a cárcel de César Strawberry o Cassandra V. por hacer chistes en Twitter. Y también hay mucho de ejemplarizante. Es una forma de control social que, por suerte, ya no consiste en quemar a nadie en una hoguera por brujería, pero sí intenta dar un toque de atención a una ideología concreta.

¿Por qué están los fiscales tan pendientes de Twitter? Parece todo muy estúpido. Un tweet siempre parece una cosa menor, chiquilladas… Si además son chistes, todavía parece todo más absurdo y rocambolesco. Lo cierto es que Twitter no es una broma. Se trata de atacar lo anecdótico.

Pero la persecución en Twitter es incluso mayor que en otros medios de comunicación. El propio César Strawberry lleva décadas utilizando el humor negro en las canciones de Def con Dos. Pero es condenado a un año de cárcel por hacer en la red lo que lleva toda la vida haciendo como músico.

Lo cierto es las características de Twitter como plataforma pública tiene consecuencias particulares. Nos lleva a otras formas de control mucho más sofisticadas que las de la inquisición. Tiene muchas similitudes con el panóptico de Bentham. Espacios en los que el individuo puede estar siempre vigilado pero él no sabe en qué momento el vigilante le está observando. Esta estrategia provoca un alto grado de autocontrol en el individuo a muy bajo coste.

Un castigo ejemplar en Twitter hace que todos los usuarios piensen que algún día les puede tocar a ellos. Cuando uno está en la calle puede detectar la presencia de la policía, pero en las redes es diferente. El vigilante puede estar presente en cualquier momento pero no sabemos en cuál. En Internet hay infinidad de chistes macabros, amenzas, falsedades… Pero sólo a unos pocos elegidos les toca la lotería del juicio.

En las condenas a los chistes de Twitter hay mucho más que un debate de bar… Dejan claro que los tweets no son ninguna tontería. Igual que se defiende la libertad de expresión en el periodismo o en la música, en las redes esta defensa ahora misma es estratégica.

Para despedirnos, unos minutos musicales precisamente con Def con Dos… Cuando no había ningún problema por su presencia en programas infantiles de la televisión pública gallega. Sí, en la época de Fraga ;)

Foto: Iago Fernández (Vice)

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