Generación Subutex

No es fácil hablar de generaciones. Desde hace algún tiempo parece que todos los conceptos se crean desde el mundo del marketing. Desde los Yuppies, hasta los milenials pasando por la generación X o los JASP, tendemos a asociar las generaciones a pautas de consumo. Los estilos de vida se resumen en opciones de compra y quedan totalmente ocultos los modos de vida y sus condiciones materiales.

Vernon Subutex es problablemente el mejor libro que me he leído. Lo leí hace muy poco y puede que con el paso de tiempo cambie de opinión pero ahora mismo soy así de tajante. Virginie Despentes hace un relato de la sociedad actual a través de historias de vida de una generación que hace de visagra entre el baby boom de los 50 y los grandes cambios de estas últimas décadas (internet y crisis económica)

El personaje que da nombre a la obra, es un soltero que pasó su vida laboral detrás del mostrador de una tienda de discos, hasta que la crisis del sector se llevó por delante este negocio. Las dificultades económicas agravadas con el fallecimiento de un amigo famoso que le pagaba el alquiler, terminan en un deshaucio. A partir de ahí empieza esta trilogía.

Si no has leído el libro te recomiendo que lo hagas. Si sigues leyendo este post no encontrarás muchos spoilers de la trama, pero seguramente sea más interesante que saques tus propias conclusiones y no empieces la lectura con las mías…

El rock ha muerto

La crisis del rock se observa desde dos ángulos. El industrial y toda la repercusión de Internet en el mundo de la música. Y es que por más que nos hartemos de hablar de copyleft, crowdfunfings, festivales y patrocinios, la precariedad en este sector es total a día de hoy y ha dejado en la cuneta a infinidad de músicos y profesiones relacionadas.

El otro ángulo es el cultural. La pérdida de la autenticidad y de los valores asociados al rock son parte de esta generación que ha tenido que desarrollarse en un mundo donde estos esquemas no son los más adecuados para triunfar y que termina rompiendo la negociación con las contradicciones.

Vernon tiene que ir de casa en casa de sus amigos y en ese proceso vemos como los estilos y los modos de vida desentonan con ese pasado que les unía y sobre el que gestaron una amistad.

La vivienda como refugio

Además de iniciar con un deshaucio, me ha llamado mucho la atención que, cada vez que al protagonista le abren la puerta de una casa, Despentes nos cuenta la historia de esa casa. Sabemos si es una vivienda en propiedad o en alquiler, quién la compró y cómo afecta eso a los que conviven bajo ese techo. Brutal.

Se dice que ésta es la crisis del ladrillo pero lo que vemos es que el deshauciado es una persona que vivía de alquiler y que aquellos que anclaron su vida en un techo logran resistir mejor los envites económicos. Los precios de la vivienda en la ciduad de París siguen siendo desorbitados y la autora indirectamente habla del valor refugio que sigue teniendo la vivienda. Un plateamiento al que muy pocos economistas están llegando pero que me parece acertadísimo para explicar por qué en las grandes ciudades los precios se mantienen al alza.

La amistad en la ciudad

París también es otro de los grandes protagonistas de la obra. Es la capital francesa pero podría ser Madrid o Londres. Pasada la época de la movida, una vez dejamos de ocupar el espacio público a través de la noche y de la fiesta, la ciudad se convierte en un gran centro comercial en el que sólo el consumo y la producción son capaces de marcar los ritmos, los espacios y los movimientos.

Las ciudades grandes van sepultando la amistad a través de distancias que cada día pesa más recorrer. Mantener las amistades exige un ejercicio de gestión y optimización de agendas infatigalbe. Obliga a mantener un ánimo y una actitud tan positivas que lo más fácil es formar una familia y aislarse en cualquier barrio residencial.

Sí, el libro es un poco descorazonador pero vemos fácilmente la luz al final del túnel. Esperemos que en la segunda parte haya un giro en este sentido.

La masculinidad desde el feminismo

Despentes tiene una larga trayectoria en el feminismo y es muy curioso que utilice a un hombre como protagonista. Hay interesantísimas reflexiones sobre la masculinidad estupendamente trazadas en cada detalle y en algunos momentos es provocadora. El relato en primera persona de un maltratador es un momento álgido pero hay infinidad de sutilezas que describen la crisis actual de la masculinidad.

Vernon Subutex es una novela tremendamente contemporánea, fruto de una visión lúcida de nuestra sociedad. Una época histórica en la que estamos tan pendientes de la economía y el terrorismo que somos incapaces de ver la degradación cultural y la pérdida de vínculos sociales. Aunque sea un jodido tópico, tengo que decirlo… Una obra imprescindible.

 

0 comments