Podemos y las encuestas. Si no lo creo, no lo veo.

Las sociales son ciencias inexactas y subjetivas por definición. Lo cual no quiere decir que no sean ciencias porque la mismísima física cuántica se apoya en estas mismas bases. Eso no significa que no sea rigurosa y fiable, pero sí que es cierto que dependen enormemente del contexto y el cambio social, muchas veces, coge por sorpresa.

Mucho se está comentando el fracaso de las encuestas en estas últimas elecciones y la verdad que es para hacérselo mirar. En una sociología partida históricamente en dos. Por una lado la sociología del CIS, Metroscopia y otras empresas muy imbricadas en el sistema y que parece que aspiran y suspiran porque éste se reproduzca y, por otro lado, la sociología mayoritaria, crítica con el sistema pero que, sin quererlo, endiosa al capitalismo y es incapaz de percibir el cambio y mucho menos de liderarlo.

Todo es una cuestión de contextos y éste ha cambiado. El problema de toda ciencia es que si el investigador no cree, no lo ve. Cuando se produce un cambio social digamos que estamos obligados a ser creativos y arriesgar en las previsiones. Esto es precisamente lo que no han hecho las encuestas en estas elecciones. Han creído en el bipartidismo porque les resultaba imposible imaginar otra realidad.

Revisando las últimas notas de prensa de Metroscopia previas a las elecciones uno se encuentra con cosas como éstas:

  • El 15M sigue despertando simpatía en más del 70% de la población española en su tercer aniversario. Una barbaridad que nada tiene que ver con lo que la propia sociedad cree. En el 15M seguimos pensando en minoría cuando es una inmensa mayoría.
  • Y atención porque esto es muy fuerte, la mitad de los votantes del PP también está de acuerdo con los planteamientos del 15M. Algo que la derecha va a tener que revisar para entender por qué pierde votos casi al ritmo del PSOE.
  • Otro dato, antes de las elecciones el líder político mejor valorado era… Sí, ¡Pablo Iglesias! Eso es lo que dicen las encuestas, pero de eso poco salió en los medios y resulta que a todos cogió por sorpresa. No me lo creo.

Sin embargo la misma Metroscopia falla estrepitosamente en la previsión de escaños. Se salta todos estos indicios a la torera (no creía) y daba 19 escaños al PP y otros tantos al PSOE. Un exceso de optimismo de 8 escaños para el bipartidismo.

El nombre de Podemos está magníficamente planteado. Sin siglas es una llamada a la acción y a creer en otros horizontes. Han hecho honor a éste y han hecho fracasar estrepitosamente a los que no lo veían o no querían verlo, a los que no creían en el cambio social.

Durante muchos años las encuestas han tenido que ajustarse al comportamiento real del elector. Aunque muchos piensen que la sociología consiste en preguntarle a la gente qué va a hacer, es lo contrario, consiste en entender por qué dicen lo que dicen y, de esa forma, prever su comportamiento y su acción.

De esta forma las encuestas establecen mecanismos que permiten corregir el desvío entre lo que el votante cree que va a hacer y lo que después realmente hace. Esto se debe principalmente a que las campañas políticas anteriores estaban muy orientadas al voto útil. Tanto es así que no estaríamos apuntando muy mal si decimos que Zapatero ganó para que no siguiese el gobierno del PP, Rajoy ganó porque queríamos echar al PSOE y Rubalcaba apostó todo a esa misma lógica, la que animaba a pensar que el PP lo hará muy mal y no quedará más remedio que votar al PSOE de nuevo (ahí es donde falla). Y así en una continua debacle de la clase política que arrastra al conjunto de la sociedad hacia la desafección continua.

En Internet también encontrábamos motivos para pensar que algo nuevo iba a pasar. Es muy oportunista decir esto después de las elecciones y todavía no tenemos la experiencia suficiente como para interpretar correctamente estos datos, pero en la siguiente gráfica vemos el interés que han suscitado los diferentes partidos durante el último año (búsquedas en Google) Podemos estaba generando un interés tremendo y, a medida que avanzaba la campaña, se situaba prácticamente al nivel del PP.

Interés generado por los partidos en Internet

 

Y si vemos los candidatos vemos que Pablo Iglesias directamente arrasó con su campaña…

Interés generado por pablo iglesias en google

Queda mucho tiempo hasta que consigamos sacar interpretaciones rigurosas de este tipo de datos, pero lo cierto es que ahí están y si el ascenso de Podemos cogió por sorpresa a todos los analistas, desde luego, seguro que no echaron un ojo a Google Trends porque parecía evidente.

En las encuestas una forma de matizar la intención de voto es preguntar cosas como qué te parecería que gobernase un candidato concreto al que no pensabas votar. Por decirlo de alguna forma tendía a ganar el que más votantes consideraban el mal menor. Curiosamente, el mismo día de las elecciones, un familiar que no es precisamente de izquierdas me soltó la siguiente frase: “Hay que echarlos, votando a Ciudadanos o a quién sea… ¡Como si sale Pablo Iglesias!” A eso es a lo que me refiero. Aunque los medios de derechas le acrivillen, algunos de los votantes más alejados ideológicamente puede que lo estén viendo como un mal menor.

Me llama la atención que siendo Iglesias el líder mejor valorado, viendo que la mitad del PP simpatiza con el 15M, las encuestas no hayan previsto esto. Me parece que más que refundar la sociología, hacen falta nuevas empresas de investigación que no compadreen con el status quo (la ya famosa casta)

Las encuestas también tienen carácter performativo. Lo que creemos que va a suceder (según las encuestas) condiciona nuestro voto y mucho me temo que aquí se ha estado jugando a demostrar científicamente que el biparidismo es inherente al ser humano. Esta visión lleva al elector al voto útil (voto a uno para echar al otro). La sociedad ha sido capaz de romper esta tendencia y ha creído que se puede.

Las consecuencias de estas elecciones no se han hecho esperar. Radicalización de la derecha, se abren los límites del debate mediático (aunque todavía queda muchísimo) y Rosa Díez está muy nerviosa y agudiza el contraste entre el morado y el magenta. Saber qué va a pasar en las siguientes elecciones es imposible pero sabemos que sí puede pasar cualquier cosa porque, de repente, parece que volvemos a creer en la política.

4 comments

  1. pablo · mayo 30, 2014

    Bien visto, como siempre. Al final la ciencia forma parte de esas estructuras estructurantes que mantienen el status quo. La creatividad se limita casi a poder decir “¡¿Ves?!”, para lo cual es mucho más seguro basarse en series históricas y centrarse en las fluctuaciones cíclicas a posteriori. Al final algunos ‘popes’ no son tan listos, sino que tienen valor (y a veces suerte), cosa que también es más fácil una vez adquirido un cierto estatus en la comunidad científica.

    • Marcos · mayo 30, 2014

      Gracias! Sí, es una estructura más. Hay que darle visibilidad a eso porque también se pueden hacer de otra forma. La investigación tiene que ayudar a comprender lo que está pasando ;)

  2. Virginia · mayo 30, 2014

    Gracias Marcos por este post. De lo mejor que he leído esta semana. Está claro que las empresas de sondeos tampoco tienen los pies sobre la tierra como los líderes políticos y ahora les han visto las orejas al lobo. Espero que todo esto sirva para que cambie la forma de hacer política y lo más importante, para que los políticos se involucren con los ciudadanos y esto pasa por atender a la prensa, hacer debates en las televisión pública con todas las fuerza y no simulacros, etc…

    • Marcos · mayo 30, 2014

      Gracias Virginia! Me parece que, como no se involucren, se irán ;)