Los emprendedores son… ¿Líderes visionarios?

Desde el año 2009 la búsqueda del concepto “emprendedores” en Google ha aumentado un 100%. Aunque la crisis está suponiendo el cierre de numerosas empresas y se cuentan por miles los autónomos que se dan de baja cada mes, la visión del emprendedor goza de una salud envidiable.

Haciendo el estúpido ejercicio de poner en Google “Los emprendedores son” vemos que la primera sugerencia es “líderes visionarios”, un auténtico sinónimo de superhéroes.

emprendedores son líderes visionarios

Precisamente en 2009 me lancé a la aventura de crear una empresa dedicando todo mi tiempo a ella. Antes había tenido proyectos propios pero secundarios y compatibles con otros trabajos. Encajo, por lo tanto, dentro de la definición de emprendedor. Sin embargo no me gusta la etiqueta. No me gusta la visión que la gente tiene de los emprendedores y lo que menos me gusta es cómo se invita a que todos los parados monten su empresa.

Desde mi humilde experiencia pienso que lo de las ayudas al emprendedor, sea cuál sea el color político que las menciona, son mentira. Creo que tal y como está la economía es casi una locura emprender y la gran mayoría de los que lo hagan fracasarán. Creo que las políticas sólo están beneficiando a las grandes empresas y creo que el empujón que nos dan a ser emprendedores es sólo una estrategia para convertir un problema global en un problema individual. Dicho de otra forma, quitar a una persona del paro para que deje de ser un problema para el estado y pase a ser un problema para sí mismo y su familia.

Dicho esto. Si todavía estás pensando en emprender te diré lo que pienso que no debes hacer:


  1. No te aferres a tu idea

    En un mundo cambiante lo importante no es la idea inicial sino cómo ésta se va adaptando a las circunstancias. Cuando el contexto es variable la especialización es un riesgo. Hay que persistir y ser testarudo para seguir a flote, pero no te hundas con una idea.
  2. No esperes que el mercado sea lógico. Lo que tú piensas que debería funcionar porque es mucho mejor que lo que hay, no tiene por qué funcionar en ningún caso. A mí me pasa constantemente pienso que la gente va a hacer lo que sería racional, pero todos somos más emocionales que racionales.
  3. No pidas un crédito. No te lo van a dar excepto que tu padre tenga mucho dinero. La empresa tiene que dar beneficios desde el primer día. Quizás no te dé para vivir al principio, pero no esperes al tercer año. Tal y como están las cosas el tercer año tu primer modelo de negocio tendrá una crisis y tendrás que plantearte otro.
  4. No es lo mismo tener una empresa que ser freelance. Por pequeña que sea, una empresa tiene una lógica diferente a la de un freelance. Éste es un perfil individual, especializado que busca proyectos en los que genere alto valor para vivir bien y de una forma dinámica, creativa o, simplemente, trabajando cómodamente desde su casa. Una empresa implica buscar un beneficio por pequeño que sea, implica generar dinámicas de equipo para conseguir unos resultados mayores que la suma de las individualidades. Ésta es una decisión importante.
  5. Tu marca no es tu empresa. Algo que me sucede permanentemente es que me enfrasco tanto en mis proyectos que quiero verme representado en lo que hago. Si bien es importante hacer las cosas bien y sentirte identificado y orgulloso, creo que alejarte de la marca es más útil que intentar que ésta se fusione contigo.
  6. No te van a ayudar. Aunque tus padres y tus suegros se pasen el día diciendo que mira qué listo este chico que montó esto y le va fenomenal (salir en el periódico es el indicador de que va fenomenal) no te van ayudar. Cuando te vean sin un duro y luchando por una idea, te recomendarán que busques un trabajo, que fulanita, la hija de menganito, hermana del primo Agapito, encontró un trabajo y eso significa que tú también deberías buscar cualquier cosa que sea real y quitarte esos pájaros de la cabeza.
  7. No hagas networking. Habrá a gente que le funciona eso de hacer networking e ir a todos los saraos y caerle bien a todo el mundo y soltar un perfecto “speech elevator” cuando tienen ocasión. A mí eso no me gusta, me siento mal y me aburre soberanamente. Prefiero cuidar relaciones más fuertes y que me aporten realmente cosas.
  8. No trabajes en casa. No te toman en serio. Da igual que tengas un palacio o un loft en Chueca diseñado por un arquitecto de vanguardia. En España te dirán… Ahh… Es tu casa… Claro, qué bien! (mentira!)
  9. No diseñes tú el logo. Te va a quedar muy feo!!
  10. No pienses que tus esfuerzos son en vano. Lo mejor de todo esto es que cada paso que das, cada esfuerzo, cada metro que avanzas, cada conversación, cada reunión, cada rechazo, cada éxito se convierten en tu principal patrimonio. Eso ya no te lo quitará nunca nadie y esa sensación sólo la consigues si te lanzas al vacío.

Pero los líderes visionarios no necesitan estas cosas ;)

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