Ahora toca cambiar los esquemas empresariales

Para todos los que ofrecemos servicios relacionados con las redes sociales parece una buena noticia que en España una ingente cantidad de empresas quieran estar presentes enFacebook, Twitter y demás.

Sin embargo, a medida que se ha aumentado el esfuerzo de comercialización, inevitablemente, se ha simplificado el discurso sobre el efecto que estos nuevos medios tienen sobre la organización empresarial y en su forma de relacionarse con el consumidor.

Si en los primeros años de implementación de las redes sociales a los consultores nos llegaban auténticos imprendedores que creían en que las cosas realmente iban a cambiar, cada día cuesta más encajar la filosofía 2.0 en esquemas que se corresponden al mundo anterior. Los medios sociales se argumentan en términos de audiencia y de ventas en clara vinculación con los medios de comunicación del siglo pasado y las estrategias más simples de comercialización.

Tanto es así que parece que, si uno no habla en estos términos, es que es una persona alejada de la realidad empresarial. Pero la realidad empresarial ha cambiado mucho más de lo que pensamos y en gran parte debido al auge de las nuevas formas de comunicación entre las personas.

Cuando se producen fuertes revoluciones o crisis, es decir procesos de fuertes cambios sociales (cuando digo sociales, obviamente me refiero también a económicos, lo económico es una carpeta que está dentro del cajón de lo social), lo normal es que nuestras acciones se vulevan mucho más conservadoras. Genética y culturalmente tendemos a resistirnos a cambios que nos obligan a reformular todos nuestros esquemas. Es más fácil aferrarse al pasado y modificar, exclusivamente, los elementos más superficiales. Esta actitud es realmente contraproducente y es una clara prueba de que el ser humano no tiende a maximizar sus beneficios, si no que tiende, en general, a reproducir los hábitos adquiridos más allá de si siguen siendo válidos o no. De ahí que los empresarios intenten incorporarse a las redes sociales de la forma más débil posible. Se trata de estar en Facebook y se piensa en las redes como un canal más de publicidad y venta.

Pero los medios sociales, Internet en general, son una fuerza mucho más poderosa. Están modificando la forma de relacionarnos las personas entre nosotros y las pautas de consumo de una forma radical. Creo que sólo las organizaciones que sepan incorporar la filosofía de los medios sociales de forma interna y externa en toda su complejidad serán capaces de adaptarse a los nuevos tiempos.

Me gusta el concepto de “desaprender” porque ilustra lo que creo que implica la nueva innovación. Los tiempos han cambiado y, lo siento mucho, estar en Facebook no hace que nuestra organización se adapte. El cambio tiene que ir mucho más allá y para eso tenemos que reformular nuestros esquemas como empresarios.

En unos años muchas empresas no dedicarán ni un euro a vender porque se orientarán a necesidades concretas y glocales. Los consumidores ya son productores (crowdfunding, modelos de negocio P2P). Cada vez habrá más empresas sin grandes oficinas que trabajen de forma completamente deslocalizada gracias a estas nuevas tecnologías. En el futuro, los casos de éxito de ahora hablarán sobre la capacidad para optimizar la gestión del conocimiento. Todo eso está pasando ya y es imparable.

One comment

  1. Pablo · junio 7, 2012

    Explendido…¡¡ ya era hora de ver mas lejos !!…